Conocé los beneficios de los Cuerpos Cetónicos


Inhiben el hambre, otorgan el 25% más de energía a tus músculos, inhiben la destrucción de los mismos. Ofrecen el 80% de la energía a tu cerebro y mejoran la calidad del sueño.

En La alimentación alta en grasa y baja en hidratos está la clave.

Más energía con menos basura, es la forma de cuidar el medioambiente, y nuestro cuerpo nos pide lo mismo.

En las últimas décadas, la industria alimentaria nos ha llevado a todos a pensar que reducir la ingesta de grasas es la clave para mejorar la salud y perder peso. Concepto plenamente errado. Es importante aclarar que no todas las grasas son malas para la salud y que los alimentos que nos venden como “saludables o light” son mucho más perjudiciales.

Lo que la industria alimentaria no te dice es que normalmente estos productos están llenos de conservantes, aditivos y azúcares añadidos que potencian el sabor. Nos hemos criado bajo una sociedad con hábitos alimenticios 100% glucídicos, para nosotros una comida sin carbohidratos no es comida. El problema radica en que los azúcares añadidos afectan de manera negativa muchos aspectos de nuestra salud. El azúcar aumenta la inflamación, una condición que suele ser el origen de la mayoría de las enfermedades.

Los niveles altos de inflamación que se registran durante un tiempo prolongado están relacionados con un aumento de riesgo de varias enfermedades crónicas, como la diabetes, los problemas del corazón y los trastornos autoinmunitarios.

También, aumenta el riesgo de cáncer, hay una relación indirecta entre el azúcar y el riesgo de cáncer dado que la obesidad, por ejemplo, acentúa el riesgo de padecer muchos tipos de cáncer. Los azúcares en general -azúcar blanca, mascabo, orgánica, miel, edulcorantes- generan menos energía con más oxidación, con mayor producción de deshechos que a la célula le cuesta limpiar. Además consume los antioxidantes propios, porque para utilizar el azúcar como energía usa glucólisis o glucogenolisis y más pasos metabólicos, con mayor producción de radicales libres. En cambio si utiliza grasa como fuente de energía, no solo que obtiene más energía- más ATP (adenosin trifosfato) sino que utiliza menos pasos metabólicos y genera menos radicales libres. Es decir, menos basura y menos inflamación.

El azúcar es muy adictivo, por lo que resulta casi imposible dejarlo de golpe, ya que estimula la liberación de dopamina, un neurotransmisor que controla los centros del placer y de la recompensa de nuestro cerebro, causando simultáneamente síntomas de abstinencia cuando intentas dejar de consumirlo.

¿Cuál es el origen de la cetosis y qué significa?

Debido al consumismo y la cantidad de alimentos ultraprocesados que ofrece hoy en día la industria, hemos dejado de lado costumbres milenarias y saludables, de la época paleolítica, en la que su dieta provenía principalmente de carnes y grasas. Esa dieta era casi 100 % cetogénica.

La cetosis es el estado metabólico en el que entra nuestro cuerpo cuando utilizamos las grasas como principal fuente de energía.

A través de una dieta en la que los hidratos de carbono se reducen drásticamente, no suelen eliminarse, ya que se siguen consumiendo hidratos provenientes de las verduras, nuestro cuerpo pasa a utilizar las grasas que ingerimos y las que tenemos almacenadas para producir energía, produciendo en el hígado una serie de cuerpos conocidos como cuerpos cetónicos.

Para que nuestro hígado produzca cuerpos cetónicos, es clave, primero vaciarlo de glucógeno. Y ¿cómo se consigue esto? Bueno, lleva un tiempo que se llama: cetoadaptación, con una alimentación baja en hidratos de carbono y alta en grasas. Lo que lleva abajar la insulina y subir el glucagón. Para así producir cuerpos cetónicos (aceto acetato, acetona y B-OH butírico).

Y luego nuestro organismo debe aprender a usarlos, en el proceso llamado cetolisis. Los órganos más favorecidos, los que realmente usan esos cuerpos cetónicos son: cerebro, corazón y riñón. Las grasas que llamamos saludables son las que se encuentran en los alimentos no procesados, como huevo, pescado, los frutos secos, las semillas, el aceite de coco, aceite de oliva, la palta. Las grasas de los alimentos ultraprocesados, en cambio, son muy perjudiciales. Las grasas trans, por ejemplo, se relacionan con varios problemas de salud, como diabetes y cardiopatías. Los ácidos grasos insaturados que se encuentran en alimentos como la palta, el aceite de oliva y la almendra pueden mejorar la salud cardíaca, reducir los niveles de colesterol y aliviar la inflamación. Algunos ácidos grasos saturados como el aceite de coco también aportan beneficios para la salud y se han relacionado con mejoras en la función cerebral y un aumento en la quema de grasa.

Aunque parezca contradictorio, aumentar la ingesta de grasas saludables también puede ralentizar el vaciamiento gástrico, por lo que mantiene la sensación de saciedad durante más tiempo.

La conservación de la salud del planeta nos pide menos basura, la conservación y/o recuperación de nuestra salud ¡también! La verdadera alimentación anti-inflamtoria debería ser: Ictio-ovo-vegetariana, orgánica, con 50% cocidos, 50% crudos; y clave, no más de 2-3 comidas en el día. Por eso es tan importante que en nuestro plato sea rico en grasas y bajo en hidratos.

Desde Simple & Real, te invitamos a conocer más sobre esto y lograr un verdadero cambio metabólico con nuestro programa, NIVEL 2, para producir tus cuerpos cetónicos.