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Introducir la calma en los chicos es posible


Los vemos hiperactivos, super estimulados. Que bajen un cambio parece ser una misión imposible. Julian Bonelli comparte algunos tips para ayudarlos a conectarse consigo mismos.

Los chicos tienen los sentidos preparados todo el tiempo para aprender, interactuar. Viven muy estimulados. Están todo el tiempo mirando para afuera, para obtener información de su entorno, y naturalmente destinan poco tiempo a la introspección. Entonces, pierden conexión con lo que quieren y con lo que sienten. De tanto atender afuera, desconectan con lo que quieren, con lo que les gusta. Por eso cuando se sienten mal no saben cómo decirlo, y se revelan, haciendo berrinche.

En general pasan poco tiempo solos, y como su juego es permanente, les cuesta poner en calma su mente.

Meditar es difícil para los chicos porque requiere quedarse quietos.

Entonces, como padres, adultos, lo que podemos hacer para que en su día haya lugar para la calma, es permitirles estar solos, darles ese espacio.

¿Cómo podemos acompañarlos?

Julián Bonelli, instructor de Simple&Real, nos propone algunas ideas para ayudar a los chicos a conectarse con ellos mismos, poder expresar lo que sienten, y llegar más en calma a la hora de dormir.

Para que llegue la calma…

Un ejercicio es pedirles que cierren los ojos, y preguntarles cómo se siente su cabeza, su corazón, tu panza, para llevarlos a conectarse con el adentro de cada uno. Podemos preguntarles si tiene algún color eso que les pasa. Luego invitarlos a respirar.

Con colores, ofrecerles sanación de las partes que pueda dolerles, o simplemente ponerle color a eso que los tiene molestos.

Antes de dormir…

Lo mejor es que haya un momento previo a acostarse a dormir para bajar el nivel de juego y movimiento, y se introduzca la relajación previa al sueño. Un período de descanso, para relajarse, leyéndoles algo, si no pudieran leer solitos.

Pretender la meditación, es demasiado para los chicos, por lo que Julián nos sugiere es proponerles a la noche un espacio para las visualizaciones.

Siempre hay que usar la respiración, aunque sea difícil para ellos, pero esa es la clave de la propuesta.

1-Los invitemos a acostarse, con los ojos cerrados. Les pediremos que respiren profundo, y sean conscientes de su ritmo respiratorio.

2-Vamos a relajar primero los pies, luego pantorrillas, piernas, e ir subiendo por el resto de las partes del cuerpo, mencionándoselas para que vayan adquiriendo conciencia de la relajación del cuerpo completo.

3-Podemos introducir colores. Por ejemplo, decirles que cada vez que el aire entra tiene color azul. Siempre debemos proponerles colores fríos, como el rosa, violeta, morado. Podemos explicarles que el aire llega a los órganos, y mencionarlos. Si le doliera alguna parte del cuerpo, este recurso de llevar el aire al lugar del dolor sirve mucho.

¿A qué edad se puede comenzar a meditar?

Si son más bien adolescentes, se los puede invitar a meditar. Mientras que puedan quedarse quietos un ratito, ya se los puede introducir en la meditación. La posición debe ser sentados, con la espalda erguida, y mirada elevada, mantenerse ahí. También puede hacerse acostado, con mirada elevada. La clave es la respiración calmada, les va a servir mucho.

En nuestros programas de Simple&Real la incorporación de la meditación como hábito es uno de los pilares para llevar una vida saludable. Sirve de complemento a la actividad física, la alimentación real y ayuda a lograr un descanso reparador.