ARS ¿Será hambre real o hambre emocional? - Simple y Real

¿Será hambre real o hambre emocional?


Pensamiento, emoción, sensación…¡En ese orden! El hambre emocional y la adicción a la comida son problemas que deben ser atendidos.

Si con frecuencia recurrís a ciertos alimentos que te hacen sentir mejor, podrías estar provocando problemas significativos tanto en el aspecto físico como en el psicológico.

Las posibles consecuencias físicas del hambre emocional incluyen la obesidad y problemas de salud, mientras que las consecuencias psicológicas pueden ser tales como posponer o impedir que lidies con tus verdaderas emociones y fuentes de estrés.

¿Cuáles son las sustancias químicas involucradas en el hambre emocional?

Mezclar tus emociones con el consumo de alimentos da como resultado una gran variedad de reacciones bioquímicas y estas sustancias pueden tener un efecto potente en tu persona.

El cortisol, que es la hormona del estrés, y la serotonina, otro neurotransmisor, también desempeñan un papel importante en esta adicción. Según lo informado por el Huffington Post:

“El cortisol es nuestra principal hormona del estrés, la cual desencadena nuestro instinto de lucha o huida. También regula la manera en que nuestro cuerpo usa los carbohidratos, grasas y proteínas; si el cortisol se activa debido a nuestro estrés o ansiedad, puede provocar que queramos llenarnos de productos azucarados, grasosos y salados”.

Luego está la dopamina, un neurotransmisor que se relaciona con las recompensas. Este neurotransmisor se pone en marcha ante la promesa de que algo positivo está a punto de suceder, como consumir uno de sus alimentos favoritos.

La dopamina desempeña una función crucial como neurotransmisor en todos los tipos de adicción, incluyendo a la comida.

Recurrimos a ciertos alimentos porque saben tan bien que nos ofrecen una explosión de dopamina, por lo que buscamos esa sensación una y otra vez…

Y no hay que olvidar a la serotonina, también conocida como la hormona de la felicidad… Si bien esta sustancia no se encuentra en los alimentos, el triptófano sí, que es un aminoácido necesario para producir serotonina (quesos, chocolates, carbohidratos).

El estrés crónico, bloquea el eje hipotálamo-hipofiso-adrenal, que lleva a todas las enfermedades metabólicas: DBT, HTA, obesidad y cáncer.

¿Alimentos o sentimientos?

Con el tiempo, el acto de comer se asocia con el consuelo emocional. Es una forma de distanciarse temporalmente de las molestias emocionales y de disminuir esa sensación de estrés. Hay una inquietud emocional consciente e inconsciente. Algunas veces sabemos qué es lo que estamos sintiendo, otras no, solo nos sentimos incómodos o desanimados, pero evitamos lidiar con ello. En vez de ello nos ponemos a comer compulsivamente.

¿Cómo separar sus emociones de su alimentación?

Para empezar, debemos recordar el verdadero propósito de los alimentos: la nutrición. Alimentos, comida real, no productos.

Nuestro cerebro necesita reconocer los alimentos bajo la clasificación de nutrición y placer ocasional. Debemos buscar consuelo a través de nuestras amistades, siendo amables con nosotros mismos y participando en actividades saludables que reduzcan la angustia interna.

Nos preguntemos a nosotros mismos: ¿Tengo hambre? ¿Necesito comida en mi estómago, o son mis emociones? ¿Qué es lo que necesito en este momento?

Si descubrís que tus antojos son detonados por una emoción negativa, buscá una manera más constructiva de abordarla. El concepto de comer con atención plena también puede ser útil. Cuando sea momento de comer enfocate en lo que estás haciendo.

Y pregúntate: ¿De qué sirve consumir el alimento más sabroso si mis emociones me distraen tanto que me paso comiendo y ya ni siquiera puede saborearlo ni darme cuenta de que ya crucé el límite de la satisfacción hasta el punto de sentirme incómodo?

Cuando comemos, el objetivo es sentarnos y experimentar esa comida y sus sabores, y ser conscientes del momento en que nos sentimos satisfechos.

Podemos disfrutar nuestras galletas de vez en cuando, pero debemos tratar de comerlas por el simple placer de comer una galleta y no como una forma de auto-terapia.

Desde S&R te ayudamos a reconocer el problema de la adicción a la comida para re-establecer el hambre real y aprender a alimentarte con comida real.

Te invitamos a conocer nuestros programas Nivel 1, para iniciarte en hábitos saludables; Nivel  para aplicar herramientas útiles como ayuno intermitente y alimentación cetogénica cíclica; y Nivel 3 para lograr el reseteo de tu sistema inmunológico a fin de mantenerte sano.

Desde Simple&Real te ayudamos a que el cambio esté a tu alcance. Y sostenerlo en el tiempo ¡es posible!