Cómo generar hábitos saludables en los niños


Todo ven, todo copian. Los padres influyen en sus hijos de muchas maneras y son un modelo a seguir, esto vale también en cuestiones como la alimentación.

Los niños forman sus preferencias alimentarias desde el vientre materno ya, con las elecciones de alimentos de su mamá, genera predilección por determinados sabores, olores y texturas, desde las papilas gustativas, al cerebro. Los hábitos de compras de los adultos, son una herramienta muy útil, por lo cual el supermercado o el almacén pueden ser un aula, donde los padres enseñan que alimentos como las frutas, las verduras, los huevos y las carnes, están por encima de los snacks o los dulces.

Debemos darle a nuestros niños un comienzo saludable: lactancia exclusiva los primeros 6 meses – si es hasta el año de vida mejor-, agua natural- estamos programados para disfrutar del consumo del agua, si no le gusta es porque su gusto está distorsionado por malos hábitos impuestos.

Al retirar la lactancia, sugerimos darle alimentos frescos y naturales como frutas, verduras, agua. Evitar – no darle- embutidos, cereales, galletas envasadas, jugos industriales, leche de fórmula.

Hay muchos indicios de que el comportamiento alimentario de las personas está fuertemente influido por la imitación, sobre todo en las edades más tempranas de la niñez. A los tres o cuatro meses, el niño empieza a ver con los dos ojos y a tomar consciencia de su entorno. Por eso, esta es la fase en la que los niños comienzan a imitar a sus padres. Si el niño observa que la madre y el padre comen alimentos saludables, la probabilidad de que más tarde haga lo mismo es muy alta. Sin embargo, los niños también imitan las costumbres alimenticias negativas. Lo mismo ocurre con otros hábitos – lo que hacemos repetidas veces en el día, todos los días- como el abuso de la tecnología, desinterés en el diálogo, falta de lectura, ocio o actividad física al aire libre. Todo ven, todo copian. O lo asumen como normal, natural, y correcto. Como decíamos, se cree que el comportamiento alimentario de las personas se aprende aún antes, en el vientre materno. Esto se debe a que lo que come la madre llega al bebé en forma de líquido amniótico. Por eso, padre y madre deben comprometerse desde temprano con la alimentación de su hijo, y no recién cuando éste comienza a asistir al jardín. La adopción de hábitos alimenticios saludables en los niños ayuda al desarrollo de un cerebro sano, íntegro y creativo. Ayuda a prevenir el sobrepeso y la obesidad; la desnutrición crónica, la anemia, el déficit de atención, las infecciones recurrentes, entre otros.

Después de toda la información brindada nos parece muy importante recalcar que nunca se debería calmar a un niño que llora con comida, ya que puede llevar a que desarrolle el hábito de comer por frustración. Una situación típica es esta: un padre o una madre le compran a su hijo que llora un caramelo. De esta forma, logran que se calme. Pero con esta acción, enseñan a su hijo a relacionar las situaciones de estrés con lo dulce, por lo que, más adelante, el niño probablemente copiará esta manera de calmar su frustración.

Nunca, bajo ningún aspecto, se deben usar los dulces como premio o consuelo. A medida que los niños crecen van aceptando una determinada diversificación alimentaria. En este sentido, influyen los hábitos culturales y, sobre todo, las preferencias de los padres. Estos patrones de selección se desarrollan en las fases iniciales de la vida, de ahí la importancia de establecer un hábito saludable en la infancia para mantenerlo en el futuro.

Es muy importante que los bebés y niños ingieran sus primeros alimentos en su estado natural, sin agregados, sin endulzantes, sin sal agregada. No solo para mantener y asimilar los nutrientes, sino también para formar y desarrollar adecuadamente sus papilas gustativas. Estos receptores del gusto, ubicados en la lengua, tienen tolerancia, capacidad de saturación y adaptación a sabores artificiales, esto distorsiona la recepción de sabores naturales y genera predilección por químicos que la industria alimentaria a añadido a los alimentos ultra-procesados. Saborizantes, colorantes, resaltantes del sabor y agregados adictivos. Uno de los grandes males alimenticios actuales, es el abuso en el consumo de estos alimentos ultraprocesados. En el futuro es más que probable que haya más gente que padezca enfermedades crónicas como consecuencia de este tipo de alimentación. Por eso, es imprescindible replantearse los hábitos alimentarios desde edades tempranas.

Un niño bien alimentado tiene más energía para un mayor desempeño escolar y en la actividad física. La educación nutricional, es fundamental, y parte de la casa. Desde la compra de la comida, la preparación y el consumo en la mesa familiar. Y ésta debe hacerse mediante cambios a diferentes niveles: políticos, en la publicidad, en las escuelas, a nivel familiar, etc. Para que así se pueda ejercer una buena labor preventiva en toda la población.

Desde Simple & Real queremos compartirte 14 tips para que consideres a la hora de comer en casa:

1) La familia que acostumbra a comer unida, permanece unida
2) Siempre es de buena costumbre agradecer por los alimentos que vamos a recibir
3) Papás: ustedes mandan en el menú
4) Los niños comen lo que adultos comen, no hace falta hacer un menú infantil, comida saludable para la mesa completa
5) Papás, coman estos 4 no envasados: frutas, verduras, huevos y carnes, ellos copian.
6) La mejor comida es: la hecha en casa
7) Evitar castigar o premiar con comida
8) Involucra a los niños en la preparación de tu menú saludable.
9) Dale tareas a todos en la mesa (levantar, recoger, lavar, secar)
10) Se vale que no te guste, pero ¡no se vale decirlo sin antes probarlo!
11) Halaguen a quién cocinó, siempre se hace con amor.
12) No contesten chats, mails, llamadas a la hora de la comida.
13) No dirijan su mirada a una pantalla de TV durante la comida, sino más bien, a sus comensales de compañía en la mesa.
14) No se levante de la mesa hasta que todos hayan terminado de comer.

Desde Simple & Real, te proponemos involucrarnos desde temprano y guiarte a una alimentación saludable y a una calidad de vida mejor, para que cambies las bases y puedas generar estos hábitos en tu familia. Sumate a nuestros programas.