ARS ¿Por qué aparecen las hemorroides? ¿Y las várices? ¿Cómo evitarlas? - Simple y Real

¿Por qué aparecen las hemorroides? ¿Y las várices? ¿Cómo evitarlas?


Várices y hemorroides, tan molestas y dolorosas, tienen las mismas medidas preventivas y terapéuticas. La clave está en cuidar, sanar y mantener saludable tu endotelio.

Mejor por autovía

Si te preguntan: ¿Preferís ir por ruta o autovía? ¿Qué elegís? Casi sin pensarlo, todos respondemos autovía. Porque el tránsito es más fluido y seguro; porque es más rápido, no tiene baches ni obstáculos.

Es que es algo obvio, para cualquier sistema de circulación. Igualmente para nuestro sistema circulatorio, la sangre en su recorrido elige los caminos de menor resistencia para llegar a los diferentes tejidos.

El sistema circulatorio- formado por vasos sanguíneos; arterias, venas, linfáticos y la gran bomba: el corazón- funciona con un dinamismo de orquesta inigualable; desde la fecundación al último latido mortal.

Y los vasos sanguíneos – arterias, venas y linfáticos- poseen células entoteliales que unidas unas a otras forman un extenso recorrido, un órgano único en su estructura y función: el endotelio.

Estas células tienen múltiples funciones locales y a distancia. Interfieren en la inmunidad, en la coagulación de la sangre, en mantener la fluidez de la sangre, en su propulsión. En simples palabras llevan nutrientes a los tejidos, retornan detritus, limpian coágulos y mantienen las funciones vitales de absolutamente todos nuestro órganos.

¿Qué te sucede cuando hay un corte en la ruta, demoras por accidentes, arreglos u otras demoras? Enojo, furia, frustración, ¿no? Imaginate a tus glóbulos rojos transportando oxígeno para llegar a tu cerebro, a tus glóbulos blancos tratando de llegar a tiempo para bloquear una infección, o a tus plaquetas en camino a cohibir una hemorragia…y ¿un corte? Una vez, dos, tres…pasa… pero a la quinta vez; aparece alguna enfermedad…

Cuando se enferman las arterias, pueden ocluirse por un trombo, generando: infarto, o romperse y sangrar: hemorragias. Y cuando se enferman las venas, pueden dilatarse, dando lugar a várices, o también ocluirse o sangrar.

Las venas dilatadas de las piernas se conocen como várices, y las que aparecen en otros órganos también son várices, pero con otros nombres; por ejemplo a nivel recto-anal se llaman hemorroides.

A nivel recto-anal hay una red venosa que cuando se dilata e inflama forma las hemorroides. Son internas, cuando no las vemos, pero si se rompen pueden sangrar. Y las que si se sienten -como bulto – y se ven, se les conoce como hemorroides externas. Estas últimas dan lugar a picazón, dolor durante la evacuación y/o sangrado.

Los factores de riesgo para desarrollar venas varicosas son: la edad, obesidad, embarazos múltiples, falta de actividad física, ocupaciones que obligan a largas jornadas de pie, heredar la predisposición a laxitud vascular.

¿Cómo prevenir las hemorroides y várices?

Tanto várices como hemorroides, tan molestas y dolorosas tienen las mismas medidas preventivas y terapéuticas.

Y si entendiste algo de lo anterior, te habrás dado cuenta, que la clave está en cuidar, sanar y mantener saludable tu endotelio. Para ello, tenés que evitar ingresar a tu organismo productos tóxicos -cigarrillo, medicamentos, aditivos artificiales- dándole buena materia prima para nutrirse– grasas saludables y Vit K, oxigenándolo con actividad física, y permitirle detoxificarse con descanso, respiración e hidratación necesaria.

Otros cuidados para evitar las hemorroides es mantener un hábito intestinal diario regular- evitar la constipación- evitar largos períodos de pie, el sobrepeso, el aumento de la presión abdominal.

Una vez establecidas las hemorroides, éstas pueden aliviarse con baños de asiento con agua tibia, y en forma limitada- no más de 5 días- antinflamatorios y venotónicos- con indicación médica.