Presión esencial: tu presión arterial


La presión arterial es esencial para que la sangre circule desde el corazón que bombea, y llegue a todos los tejidos, para aportar oxígeno y nutrientes.

Cuando buscamos indicadores de buena salud, tres son los nombres que suelen salir a la luz: colesterol, triglicéridos y tensión arterial.
Unos niveles correctos de estos tres factores están directamente relacionados con una buena salud cardiovascular y con un estilo de vida sano.
Muchas veces en el día a día, cuando nos sentimos descompuestos decimos que se nos bajó o se nos subió la tensión. Pero, ¿Sabemos de qué hablamos cuando utilizamos esos términos?
Los síntomas de presión alta o baja son muy similares: mareos, cefalea, visión borrosa, náuseas, inestabilidad. Por ello la única forma de conocerla es medirla.

¿Qué es la tensión arterial?

La tensión arterial o presión sanguínea es esencial para que la sangre pueda circular por los vasos sanguíneos y cumpla su función de llevar a todos los tejidos del organismo el oxígeno y los nutrientes que necesitan para mantener correctamente su actividad. Se puede definir como la fuerza que la sangre ejerce sobre las paredes de las arterias, que es más alta (presión sistólica) cuando el corazón la bombea hacia las arterias y más baja (presión diastólica) entre un latido y otro del músculo cardiaco. Y éstos, el sistólico y el diastólico, son los valores que se utilizan para medir la tensión arterial.
Es importante conocer nuestra tensión, para evaluar el estado de salud general, ya que el caso de estar por encima de lo normal (hipertensión) puede significar un importante riesgo de sufrir enfermedades graves (enfermedades cardiacas, infarto cardiaco, ictus, insuficiencia renal, etc.).

¿Qué es la hipertensión arterial?

La Hipertensión Arterial (HTA) es la elevación de los niveles de presión arterial de forma crónica y continuada. Como valores de referencia se busca tener la presión arterial en menos de 140/90 mmHG. Es un trastorno que puede no dar ningún síntoma y que sin embargo tiene una relación continua y gradual con la mortalidad cardiovascular, estando relacionada con aproximadamente el 40% de las muertes por cardiopatía isquémica y enfermedad cerebrovascular.
El aumento de la presión se da por endurecimiento de la pared arterial, que ocurre luego de años de daño, por oxidación y daño del endotelio, que es la capa interna de la pared, y también por el engrosamiento de la capa muscular, capa media. Cuando esto ocurre, ya se torna casi irreversible. Por eso es clave detectarla a tiempo, para generar cambios de hábitos, frenarla y revertirla.
El descenso efectivo de las cifras de presión arterial reduce de forma clara y significativa la incidencia de eventos cardiovasculares, sobre todo de la enfermedad cerebrovascular.
La Hipertensión Arterial incrementa de forma significativa el esfuerzo que realiza el músculo cardíaco para bombear la sangre a los distintos órganos, lo que provoca un aumento de su masa muscular (hipertrofia ventricular izquierda) para hacer frente a ese sobreesfuerzo, pudiendo llegar a darse una insuficiencia coronaria y cardiaca, también puede dar lugar a infarto de miocardio o infarto cerebral.
La hipertensión arterial y la diabetes están considerados entre los más importantes factores de riesgo cardiovascular, y su importancia radica en que los efectos de ambas patologías se potencian exponencialmente cuando se dan en una misma persona. Se dice que la HTA es multifactorial porque está determinada e influenciada por muchos factores distintos. La herencia (factor casi despreciable), la edad (con el paso de los años la posibilidad de ser hipertenso aumenta mucho), la diabetes, la obesidad, el consumo excesivo de sal azúcares, y alimentos procesados, el consumo excesivo de alcohol, fumar, el uso de prolongado de algunos medicamentos (corticoides, descongestivos nasales, analgésicos) y la falta de actividad física, son algunos de los factores que provocan HTA.
La única manera de detectar la HTA es mediante su medición con un tensiómetro y en condiciones adecuadas. Al ser un problema silencioso y sin síntomas, muchas personas tienen la presión arterial elevada durante años sin saberlo. Igual que la diabetes. Ambos HTA y Diabetes, generan daño silencioso durante años, y cuando se manifiestan ya son catástrofe: infarto cardíaco, accidente cerebrovascular, ceguera, demencia, amputaciones, fallo renal; entre otras.

¿Cómo podemos prevenir la HTA?


● Reducir el peso corporal si tenés sobrepeso u obesidad, mejorando hábitos de alimentación y con actividad física.
● Reducir el consumo de alimentos artificiales, multi procesados- con sal, azúcar y harinas agregadas. Limitar el agregado de sal durante la preparación de las comidas y reemplazarla con condimentos de todo tipo (pimienta, perejil, ají, pimentón, orégano, ajo, limón etc.). Los fiambres, embutidos y otros alimentos procesados (como caldos, sopas instantáneas y conservas) contienen elevada cantidad de sal y su consumo debe eliminarse.
● No tomar bebidas alcohólicas o reducir la ingesta de alcohol en personas bebedoras. Así como también las bebidas endulzadas, gaseosas, jugos industriales, aguas saborizadas.
● Realizar actividad física: caminar, trotar, nadar o ir en bicicleta, al menos durante 30 minutos y la mayor cantidad de días de la semana posibles.
● Consumir frutas y verduras frescas.
● Abandonar el hábito de fumar.
● Tomar medidas para manejo del estrés – yoga, meditación, técnicas de relajación
● Mejorar el descanso nocturno (6 a 8 hs. de sueño reparador) y regular el ciclo circadiano: vivir de día, dormir de noche.

Para mantener los valores de tensión arterial normal, es fundamental seguir hábitos saludables. Por esto mismo, desde Simple & Real te invitamos a que te sumes a nuestros programas y compartas la experiencia de mejorar tu calidad de vida.