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¿Sufrís de candidiasis?


Para erradicarla se debe realizar un abordaje holístico, y no necesariamente tratar solo con antifúngicos que generan más daño en tu microbiota sin solucionar el problema de base.

Se ha vuelto tan normal comer mal, que al comer saludable le llaman “estar a dieta”.

Así como esto suena alarmante, lo mismo pasa con el consumo de antibióticos de venta libre en nuestro país como antiácidos, laxantes, suplementos llenos de azúcar, propiciando el sobrecrecimiento bacteriano y/o fúngico. Sí, fúngico? Por eso hablamos de Candidiasis.

La cándida es una levadura u hongo que poseemos normalmente en nuestra microbiota, pero ciertas situaciones pueden llevar a su sobrecrecimiento y disbalance, generando un SIBO fúngico.

La cándida crece a 37 grados y en condiciones de humedad. Produce micotoxinas que generan inflamación, intestino permeable, autoinmunidad y más inflamación, cerrando un círculo vicioso, que la medicina tradicional trata con antifúngicos que generan más daño en tu microbiota sin solucionar el problema de base.

Para erradicarla se debe realizar un abordaje holístico, lo que implica cambios en la alimentación, manejo del estrés, actividad física y si hiciera falta, incorporar suplementos o antifúngicos adecuadamente indicados.

¿Qué te predispone a la candidiasis?

Todo aquello que altere tu microbiota.

Es decir  antibióticos, anticonceptivos orales, agua clorada, alimentación alta en azúcares, alcohol, inmunosupreosres (corticoides), diabetes, estrés.

¿Cómo podrías darte cuenta de que tenés cándida?

Por tus síntomas.

Como fatiga crónica, problemas digestivos, obnubilación mental. En este sentido la candidiasis produce un metabolito similar al del alcohol, sensación de ebriedad. También se presentan cambios de ánimo, ansiedad, depresión, infecciones en piel, pelo, uñas, boca, senos paranasales. Infecciones vaginales frecuentes, urinarias. Alergias.

¿Dónde crece la cándida?

La cándida crece en:

  • Cavidad oral: encías, lengua, con manchas blancas dolorosas y mal olor y sabor
  • Zona genital: flujo espeso blanquecino, ardor y mal olor
  • Tracto esofágico: reflujo, ardor, dificultad para tragar
  • Uñas: aparecen engrosadas, amarillentas, opacas o con supuración
  • A nivel urinario: ardor, dolor al orinar
  • A nivel intestinal: genera estreñimiento, diarrea, inflamación, intolerancia alimentaria, fatiga, irritabilidad.

¿Cómo confirmar que tenés candidiasis?

Si bien pueden hacerse análisis de laboratorio (sangre, orina y materia fecal) lo más sencillo y efectivo es el diagnóstico clínico de la candidiasis.

Lo más efectivo, es tratar la causa –lo que llevó a su sobre-crecimiento- y no solo el antifúngico de moda del momento.

Es como utilizar la mejor crema para quemadura en mano, sin sacar la mano del fuego…

Entonces… ¿Cómo erradicar la cándida de tu organismo?

  • Bajar el estrés
  • Dieta anti-cándida
  • Evitar antibióticos, antiácidos, hormonas.
  • Agregar probióticos

¿Cómo armar tu plan anticándida?

Primero: Fase de Eliminación (de dos a cuatro meses).

Sacar: Vegetales feculentos, legumbres, granos y harinas, maní, carnes procesadas, frutas dulces, azúcar, miel, edulcorantes, lácteos y aceites vegetales.

Introducir: vegetales verdes, frutos secos (almendras, nueces, pistachos, semillas previamente activadas), carnes de vaca, pollo, pescado, fruta baja en azúcar, aceite de coco, ghee, oliva vegetales fermentados (kimchi, chucrut).

Antes de la fase de eliminación podés hacer ayuno de sólidos  (de 48-72 hs.) a base de caldo de hueso con buen aporte de sales.

Segundo: Fase de Reintroducción

Consumir vegetales verdes cocidos, infusiones calientes, semillas pequeñas (chía, lino), vinagre de sidra de manzana, especias como jengibre, canela y cúrcuma.

No volver a incorporar: legumbres, lácteos, procesados, azúcares.

En casos graves, el médico puede indicar algún antibiótico antifúngico dirigido. Sólo para luego aplicar las Fases mencionadas que lleven a resolver la causa de base de la cándida.

Desde Simple & Real estamos para informarte, enseñarte, ayudarte a tomar la decisión de curarte y por supuesto acompañarte en todo este proceso.

Porque es un proceso de cambios a nivel físico, mental y emocional, donde vas a adquirir herramientas para hábitos saludables que aplicarás hasta el último día vida.